COVID-19

Principios de la seguridad en un Centro Comercial en tiempo de Post-Pandemia

Uno de los sectores comerciales que más ha sufrido son precisamente los Centro Comerciales, sus actividades se vieron comprometidas por la interrupción a causa del SARS-CoV-2 o llamado COVID 19, las medidas dispuestas por el Gobierno Nacional y Local para desarrollar el Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica, en todo el territorio Nacional impactaron severamente en dichas copropiedades, con unas contracciones económicas que llevaron a la reducción dramática de los controles en seguridad, como son recortes de personal, eliminación de elementos de control, cancelación de capacitación y entrenamiento, también los argumentos que no se presentan materializaciones de los riesgos que se presentaban anteriormente, esto les da al alto gobierno una sensación muchas veces de falsa tranquilidad, sin tener en cuenta que los riesgos no han desaparecido, se presentan riesgos emergentes, por controles de Bioseguridad no se han vuelto a practicar revisiones a elementos a ingresar, entre otros.

Sin embargo, en los últimos años los Centros Comerciales se han convertido en mucho más que meros lugares de compra y venta de productos. La cultura del ocio ha reorientado estos centros en lugar de recreo para la familia, transformando estos edificios en pequeñas ciudades donde uno puede encontrar una interminable lista de tiendas, pero también de servicios bancarios, comidas, cines, farmacias, peluquerías, etc. En esta nueva situación, el Centro Comercial es un foco de atracción permanente de visitantes de todas las edades, los riesgos y amenazas que corren sus bienes y ocupantes son cada vez mayores. Sólo una correcta aplicación de las más modernas tecnologías puede garantizar la adecuación de los sistemas de seguridad a esta nueva realidad más compleja. Entre las actividades comunes por lo general podemos tener:

  • Pasear (35,8%),
  • Compras para el hogar (28%),
  • Comida rápida (18,9%),
  • Cine (10%),
  • Otro tipo de compras (9,3%),
  • Diligencias Bancarias (8,2%),
  • Pago de Servicios Públicos (7,9%),
  • Restaurantes (4,2%) y
  • Peluquerías (2,6%).

Podemos concluir que los visitantes, propietarios, empleados, usuarios y demás partes interesadas acuden diariamente a los Centros Comerciales tras la búsqueda de recreación y esparcimiento, comodidad, precios, productos y servicios, así como también SEGURIDAD, que en otros lugares de la ciudad no pueden encontrar, de aquí se deriva la Importancia Estratégica que tiene la seguridad que también termina vendiendo, por lo cual no debe ser vista como un gasto; sino más bien como una inversión que juega un papel en el sostenimiento y supervivencia del negocio.Las medidas de seguridad no pueden ser extendidas y aplicadas universalmente a todas las instalaciones es por esto que la primera fase decisiva en toda actividad de protección es identificar los riesgos y las amenazas. Las inspecciones periódicas de protección, ayudarán a evaluar los niveles de seguridad existentes.

Las medidas de seguridad deben estar orientadas a reforzar la imagen del Centro Comercial y servir de elemento altamente persuasivo en relación con los riesgos y amenazas existentes. Las aplicaciones de medidas aisladas de seguridad raramente funcionan por sí solas; sólo bajo la combinación de todas podemos profundizar los niveles de protección y se debe terminar por comprender que dichas medidas no son una alternativa económica, pero es eficiente y rentable para garantizar la misma; en especial después de haber alcanzado el nivel apropiado.

Las medidas de protección deberán estar orientadas a prevenir las probabilidades de perdida, por lo cual, deben disuadir cualquier intento; también deberán detectar y retardar la presencia de personas planificando o llevando a cabo tales intentos, al mismo tiempo ofrecer un tiempo y calidad de respuesta adecuado ante los mismos.

Será necesario evaluar la instalación tomando en cuenta los siguientes aspectos:

  1. La importancia del entorno en el cual se encuentra Centro Comercial.
  2. Los riesgos y amenazas, actuales, potenciales y Emergentes especialmente producto de la Pandemia del COVID -19, de forma interna y externas.
  3. El clima de seguridad global, nacional, regional y local.

Las medidas de protección requieren ser apoyadas por todo el personal, siendo conscientes y ejerciendo sus responsabilidades de seguridad, será necesario clasificar las áreas, materiales, equipos y recursos estableciendo prioridades conforme aquellas que sean las más críticas y vulnerables.

Los medios de protección empleados no sólo deben ser eficaces, también deben parecerlo, esto persuadirá a los delincuentes; de lo contrario, pueden acarrear severos problemas comprometiendo la seguridad del Centro Comercial. Las medidas de protección no predecibles son un poderoso disuasivo para los delincuentes y las medidas empleadas no sólo deben prever los escenarios actuales; también deben anticiparse a los escenarios potenciales con el fin de optimizar los niveles de protección es necesario incorporar el uso de tecnologías, que permitan reducir los costos de la fuerza de seguridad. La tecnología optimiza y potencia las capacidades de la fuerza de seguridad.

Planificación de la Seguridad

Lo primero que se establecer, promulgar y difundir los Objetivos de la Seguridad en el Centro Comercial, por lo general encaminados a la protección los clientes, propietarios, empleados por lo general además de locales, vehículos, procesos, entre otros. Además, focalizarse en disuadir cualquier intento de actos delictivos, alertar y retardar la presencia de personas planificando actos delictivos o llevando a cabo tales intentos, ofrecer capacidad de respuesta ante cualquier evento; sea éste intencional o no intencional. Es importante establecer UNA POLITICA (ojalá en) GESTIÓN Y CONTROL EN SEGURIDAD que garantice lineamientos claros y un compromiso especialmente de la alta gerencia o dirección en el desarrollo de la misma, una buena orientación la podemos en el Sistema de Gestión y Control BASC, Estándar 5.03.

Como segunda tarea está en la determinación del contexto, tanto externo como interno, debemos tener en cuenta las situaciones de Pos-pandemia, en este estado de incertidumbre ante una nueva realidad donde no incida los aspectos legales, biosanitario, sociales, económicos, entre otros, debemos hacerlo en tiempos más cortos con el fin de tener actualizada dicha determinación. Es vital contar con un análisis casuístico de actividades que se nos hayan materializado, ojalá con el establecimiento de la Causa y Raíz del evento, donde se cometió el delito, cuál es el índice de incidencia, el registro histórico de la data de los eventos donde pudiéramos despejar interrogantes como son el ¿Qué, ¿quién, como, cuando, y dónde pasaron los hechos?

Como tercera tarea se sugiere realizar mínimo una valoración de los riesgos donde a partir de la información determinada en los contextos se debe identificar riesgos que puedan afectar al Centro Comercial, en los aspectos de seguridad enfocados principalmente en Riesgos estratégicos, operativos y llegado el caso con esta situación si es del caso tener en cuenta los riesgos emergentes que se pudieran presentar. Luego de esta tarea establezca el nivel del riesgo estableciendo metodológicamente la probabilidad y el impacto de la materialización de dichos riesgos. Luego valore los controles que se tienen en actividades de seguridad física, humana y de apoyo en seguridad electrónica, establezca su vulnerabilidad y evalúela con el ánimo de obtener el riesgo residual a tratar principalmente. Como cuarta tarea se propone establecer medidas de control para minimizar los riesgos identificados, para esta tarea pregúntese, ¿De qué y contra qué queremos protegernos?, ¿Qué necesita protección?, ¿Cuáles serán las medidas empleadas para enfrentar los riesgos y amenazas?, ¿Qué hacemos si la protección falla?, entre algunas preguntas.

Luego de ello debemos establecer Medidas de Protección, iniciando Estudios de seguridad a INSTALACIONES, PERSONA e INFORMACIÓN. Optimiza el control de pérdidas, disminuir los índices de rotación de personal, minimiza los riesgos implícitos en la contratación de personal que puedan amenazar los intereses del Centro Comercial. La reducción de los accesos como en este momento se está empleando en la actualidad por las medidas biosanitarias, identificación y actualización de la Áreas Críticas y Restringidas, adaptar los accesos a los turnos y horarios del Centro Comercial, mantener presencia física del Personal de vigilancia, con empresas autorizadas por la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, organizando, controlando, supervisando y dichas actividades de este personal especializado, distribuyendo el personal según las necesidad que se tenga tanto diurna, nocturna y días especiales. El Centros de Control debe estar operado por personal competente y autorizado también por el órgano de control, inspección y vigilancia para los medios tecnológicos, aunque no existe un número exacto para el monitoreo preventivo de cámaras por operador, pero no debemos olvidar la capacidad real no debería sobrepasar las 20 cámaras por hombre, porque terminaríamos tiendo al final un sistema de CCTV donde sus grabaciones terminaran sirviendo de elementos materiales probatorios para ser usados cuando ya se haya materializado el riesgo, además de tener en cuenta de emplear video vigilancia de los accesos peatonales, vehiculares y salidas de emergencia, Incentivar a los locales a colocar alarmas.. Las normas y procedimientos deben de estar documentados y actualizados, y haber sido sometidos a una revisión y actualización, capacitación en actividades de control y prevención que no solo se deben enfocar en aspectos de bioseguridad sino además en seguridad. Muy seguramente existirán más actividades que estarán acordes a la valoración de los riesgos Como quinta tarea se plantea la actualización de los Planes de Contingencia y Emergencia, que no deben solo ceñirse a la evacuación, hay multiplicidad de riesgos que tenemos en el Centro Comercial que en caso de manejarse adecuadamente podrías convertirse en eventos críticos, para los cuales también se deben contar con un Grupo de Respuesta, con un manual para la crisis, actividades definidas, capacitados y entrenados.

Fuente: CARLOS ALFONSO BOSHELL NORMAN