Reacción en Situaciones de Emergencia
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Reacción en situaciones de Emergencia donde se pueda comprometer la vida

Durante una tarea de evaluación de cumplimiento y eficacia a unos servicios de vigilancia que se prestan en conjuntos residenciales, y auditando la respuesta a eventos críticos donde se pueda ver comprometida la vida de un residente, un visitante y hasta del mismo vigilante, en la mayoría de los puestos consultados, la respuesta fue, llamaría a la central de radio para informar y pedir instrucciones o se comunicarse con la central de emergencias. Si bien es cierto en una empresa, o en lugares abiertas al público, se cuentan con brigadas de emergencia y lugares con personal de enfermería que puedan atender los casos, hay otras esferas donde en realidad no se cuenta con estos recursos, y los impactos ante la materialización de este riesgo podría ser severo. (Reacción en Situaciones de Emergencia).
Esto me lleva a una reflexión, como en la vida cotidiana, ya sea en el ámbito laboral, escolar, etc., nos enfrentamos a situaciones de emergencia y/o accidentes, mismos que se caracterizan por requerir soluciones rápidas, así como eficaces. Las quemaduras, la insolación, las fracturas, el atragantamiento, entre otras situaciones pueden presentarse en casi cualquier contexto. Sin embargo, ¿podemos considerar que estamos preparados para actuar ante la presencia de alguna de ella? (Reacción en Situaciones de Emergencia).
Lo que no debemos hacer cuando una persona requiere auxilio es tener una visión de túnel, focalizando la atención en aspectos irrelevantes, el actuar si no se está seguro o claro lo que se va a hacer, podremos terminar colocándonos en riesgo la seguridad personal.
Lo anterior, puede ser el resultado de la falta de conocimiento respecto al que hacer y no, ante una situación que amerite de una atención prehospitalaria o respecto a la relevancia de poder intervenir de manera oportuna cambiando así el resultado de dicha situación. Sin embargo, la falta de conocimiento no nos exime de la responsabilidad social y, por el contrario, debe incitarnos a la búsqueda de herramientas teórico-prácticas que nos habiliten para hacerle frente a las emergencias. De ahí que contar con conocimientos básicos acerca de los Primeros Auxilios es de gran relevancia para la atención de alguna emergencia, ya que ello nos permite estar más habilitados para poder intervenir a tiempo y de una manera oportuna en beneficio de la víctima.
Por ello, el estar preparados y siempre alertas son las claves para poder auxiliar, constituyendo pautas de conocimiento que deben de tener y ser responsabilidad de todos los miembros académicos, administrativos, docentes y alumnos de cualquier instancia educativa, ya que prevenir, intervenir y controlar circunstancias de emergencia forman parte del deber social. (Reacción en Situaciones de Emergencia).

Clasificación de los primeros auxilios

En base a la magnitud de la problemática, los primeros auxilios se clasifican en dos tipos:

    • Primeros auxilios emergentes o emergencias: que implican la atención de situaciones en las que existe peligro vital para el accidentado. Tal es el caso de paro cardiorrespiratorio, asfixia, shock, hemorragias y envenenamiento.

    • Primeros auxilios no emergentes: en los que no existe ante tal un peligro de gran magnitud. Algunos ejemplos de esta atención pueden ser un dolor abdominal, una fractura de brazo, entre otros (Vértice, 2012).

Objetivos de los primeros auxilios

Los objetivos de los primeros auxilios son la conservación de la vida; evitar complicaciones físicas y sicológicas; ayudar a la recuperación, así como asegurar el traslado de los accidentados a un centro asistencial (Vértice, 2012).

Principios básicos de los primeros auxilios

Es importante considerar que los principios básicos de los primeros auxilios consisten en:

    1. Mantener la calma, actuando de una manera rápida. Esto implica mantener una actitud de tranquilidad ante el paciente con el propósito de brindarle confianza tanto a él como a las personas que se encuentran cercanas y que fueron testigos del incidente. En ocasiones, la situación ameritará que seamos nosotros quienes tomen la iniciativa relacionada a la solicitud de una llamada al personal médico, etc.
    2. Llamar a los servicios de emergencia. Es necesario que se activen los servicios de emergencia ante situaciones como la pérdida de conciencia del paciente, dificultad para la respiración, presencia de dolor en el pecho o abdomen, hemorragias abundantes, convulsiones, posible intoxicación, así como otras de gravedad.
    3. Evaluar la situación. Lo anterior hace referencia la necesidad de que se realice un análisis rápido y general de la situación y del lugar en donde ocurrió este incidente, de manera que se identifiquen las posibles fuentes de peligro tal es el caso de amenazas de derrumbes, rupturas de canales de agua o de gas, la presencia de fuego, etc.
    4. Examinar al lesionado. Es de suma relevancia que se identifiquen si la persona presenta signos vitales (respiración, pulso, etc.), si es que está consciente, si presenta alguna herida expuesta, sangra, etc.
    5. No hacer más que lo indispensable. No debe de moverse al accidentado hasta conocer cuál es su estado general y haberle proporcionado los cuidados necesarios. Sin embargo, existen tres situaciones en las que resulta inminente la movilización, tal es el caso de poder proporcionarle adecuadamente los primeros auxilios, evitar que se agraven sus heridas y/o protegerlo de un nuevo accidente.
    6. Mantener la temperatura corporal del herido. Ello implica no proporcionarle un calor excesivo ni que se encuentre a temperaturas bajas.
    7. Tranquilizar a la víctima y no dejar solo a la víctima.
    8. No administrarle medicamentos (Vértice, 2012).

De acuerdo a la Federación Internacional de sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (2010) se plantea que los cuatro principios de gestión de los primeros auxilios son:

    • No asumir riesgos para usted, la persona enferma o lesionada, así como la de cualquier testigo.

    • Controlar la situación para que se pueda acceder sin peligro a la persona.

    • Atender a la persona lesionada o enferma.

    • Actuar por etapas.

Asimismo, es importante considerar que para actuar ante situaciones de emergencia es necesario seguir la premisa P.A.S. (Proteger, Avisar y Socorrer) misma que se describe a continuación:

    • Proteger: Al paciente al mismo tiempo que se asegura el lugar de los hechos con el fin de evitar que se produzcan nuevos accidentes o se agraven los ya ocurridos. Es conveniente que se asegure la zona del accidente o incidente mediante señalización.

    • Avisar: A los equipos de socorro, autoridades o al personal médico por el medio más rápido posible para que apoyen en la atención de la víctima o enfermo. Llamar al personal correspondiente indicando el lugar o localización del accidente; tipo de accidente o suceso; número aproximado de heridos; estado o lesiones de los heridos, si se conocen y circunstancias o peligro que puedan agravar la situación.

    • Socorrer: Al accidentado o enfermo repentino, prestándole cuidados primarios en lo que llega el personal pertinente. Aplicar las técnicas correspondientes de acuerdo al tipo de patología o enfermedad.

En la evaluación primaria es importante

    1. Determinar que ocurrió con la persona, es decir, identificar si se desmayó, esta convulsionando o cualquier evento de emergencia que pueda darnos pautas de la posterior intervención.
    2. Reconocer si la persona está consciente mediante el método ADIVI:
  • A: (ALERTA)la persona esta alerta, habla fluidamente, fija la mirada al explorador y está al pendiente de lo que sucede en torno suyo. 
  • V: (RESPUESTA VERBAL) presenta respuesta verbal, aunque no está alerta, puede responder coherentemente a las preguntas que se le realicen, y responde cuando se le llama.
  • D: (DOLOROSOS) presenta respuesta solamente a la aplicación de algún estímulo doloroso, como presionar firmemente alguna saliente ósea como el esternón o las clavículas; pueden emplearse métodos de exploración menos lesivos como rozar levemente sus pestañas o dar golpecitos con el dedo en medio de las cejas, esto producirá un parpadeo involuntario, que se considera respuesta.
  • I: (INCONSCIENTE) no presenta ninguna de las respuestas anteriores, está inconsciente.

CÓMO REPORTAR UNA EMERGENCIA

En base a lo planteado por la guía de intervención para situaciones de emergencia, crisis y vulnerabilidad (2012), la posibilidad de realizar una llamada telefónica durante un evento de emergencia se convierte en una oportunidad valiosa y única durante este proceso. De ahí la relevancia de considerar algunos aspectos de gran relevancia en los distintos momentos de la llamada. (Reacción en Situaciones de Emergencia)

Antes de la llamada

➢ Conservar la calma.
➢ Tener a la mano información como la dirección del lugar donde ocurrió el incidente y números telefónicos de quienes realicen el reporte.

Durante la llamada

➢ Asegurarse de marcar adecuadamente el número telefónico.
➢ Hablar claro y evitar gritar o sollozar.
➢ Una vez que nos contesten, debemos de identificarnos con nuestro nombre, indicando la familia o institución de la que nos comunicamos.
➢ Mencionar que es una emergencia.
➢ Dar respuestas concisas acorde a lo que se nos pregunta.
➢ Expresar el tipo de ayudas necesaria, ya sea de servicios médicos, bomberos, de seguridad, etc.
➢ Proporcionar la dirección exacta, indicando los detalles de la ubicación.
➢ Dar el teléfono de quien se comunica con la intención de que la persona que recibe el reporte pueda comunicarse con nosotros de así requerirse.
➢ En caso de que así lo solicite la persona que recibió el reporte, se debe de ampliar detalles del incidente.
➢ Preguntar cuanto se tardarán en proporcionar ayuda.

Después de la llamada

➢ Volver a las labores de apoyo a la emergencia.
Debemos seguir aprendiendo, pero además practicando, que bueno sería organizar simulacros en conjuntos residenciales, has en nuestros propios hogares que nos garanticen una correcta respuesta a este tipo de situaciones.

Fuente: CARLOS ALFONSO BOSHELL NORMAN

Reacción ante situaciones de Emergencia ante vida comprometida