Colombia

Las escalofriantes llamadas de extorsión desde la cárcel

La Policía Nacional desarticuló a una estructura criminal señalada de ser la responsable de la mayor cantidad de casos de extorsión desde las cárceles.

Según las investigaciones, se hacían pasar por jefes de bandas criminales o grupos guerrilleros. Identificaban a sus víctimas a través de la información que les pasaban sus familiares, fuera de prisión, y luego llamaban para exigir, por medio de amenazas de muerte, medicamentos, botas o material de intendencia. (Durante el 2014 se registraron 13 denuncias diarias por extorsiones).

Cuando víctimas respondían que no podían conseguir dichos elementos, entonces procedían a pedir sumas de dinero que iban desde los 40.000 hasta los 40 millones de pesos, según informó la Policía Nacional.

Otra de las estrategias de esta red ilegal, según la Policía, era exigirles dinero a sus víctimas a quienes amenazaban con impulsar procesos judiciales en su contra si no pagaban sumas de dinero. Las autoridades identificaron que a través de mensajes de texto extorsionaban principalmente a comerciantes, gabadores, transportadores, representantes de empresas, médicos, docentes y prestamistas.
Según la Policía, la banda se denominaba ‘los condenados’. Extorsionando desde prisión, según las autoridades, dejó como saldo 51 víctimas en 11 departamentos del país, como Atlántico, Cundinamarca, Antioquia, Putumayo, Tolima, Magdalena y Santander.

En total fueron 27 las personas capturadas, entre ellas dos jefes de la banda, alias “Vizcolo” y Astrid Carolina Delgado, quien ya se encontraba con el beneficio de detención domiciliaria.

Ellos, presuntamente eran los encargados de dar las instrucciones de cómo operar. También tendrían la responsabilidad de acopiar el dinero que recibían como producto de las extorsiones y de repartir los porcentajes entre los miembros de la la estructura delincuencial, según informó la Policía.

Ahora, los capturados serán judicializados y tendrán que responder por los delitos de extorsión y concierto para delinquir.

Fuente: Eltiempo